ZETA EN LA QUINTA DE LOS MOLINOS

Ahora que acaba el invierno
me gusta tumbarme al sol.
Y no, no soy un caracol.
¡Pero es así como mejor duermo!

Cuando el frío palidece
Me busco algunos paseos finos,
Como el de la Quinta de los Molinos
Un parque que me enloquece.

Hay algo alucinante en esa fecha:
¡Cientos de almendros en flor!
El espectáculo es un primor.
¡Blancas flores a la izquierda, blancas flores a derecha!

Cuenta el secreto a otros gatos
Porque aunque esto ocurre desde antaño
A mucha gente resulta extraño
Pasar en la Quinta grandes ratos.

La naturaleza ofrece estas cosas.
En Madrid tenemos un buen puñado.
¡No te quedes siempre en el tejado!
¡Corre a ver almendros y rosas!

Hazme caso, no te descuides.
Cuando recorras Alcalá,
trae la falda almidoná,
y de los almendros no te olvides.